viernes, 30 de octubre de 2015

Estreno de "El Príncipe bohemio"

El Príncipe bohemio
Opereta en un acto
Música: Rafael Millán
Libreto: Manuel Merino y Manuel González de Lara
Estrenada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid
el 30 de Octubre de 1914
Popurri para Sexteto
"Cuarteto Chagal" y
Laura Asensio (contrabajo)
Blanca Trabalón (piano)
Instrumental
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jueves, 29 de octubre de 2015

Estreno de "Por una mujer"

Por una mujer
Zarzuela en dos actos,
el segundo dividido en dos cuadros,en prosa
Música de Juan Bautista Lambert
Libreto de Antonio Paso y Ricardo G. del Toro
Estrenada en el Teatro Tívoli de Barcelona
el 29 de octubre de 1924
Carretera castellana
Canta: Manuel Ausensi
FERNANDO. Carretera castellana,
la de tierra seca y dura,
la que al ser pisada, cruje
bajo el pie que la tortura.
Entre el polvo que levantas
van al cielo mis querellas
a alfombrar ese camino
que iluminan las estrellas.
Camino divino,
eres guía y compañero
del cansado peregrino.
TODOS Carretera castellana
la de tierra seca y dura,
la que al ser pisada, cruje
bajo el pie que la tortura.
FERNANDO. Entre el polvo que levantas
van al cielo mis querellas
a alfombrar a ese camino
TODOS que iluminan las estrellas.
FERNANDO. Tan blanco y brillante
que en la noche de su alma
es la luz del caminante.
TODOS Que en la noche de su alma
es la luz del caminante.
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miércoles, 28 de octubre de 2015

Estreno de "La pícara molinera"

La pícara molinera
Zarzuela en tres actos,
el segundo dividido en dos cuadros
Música de Pablo Luna
Libreto de Torres del Alamo y Asenjo
Estrenada el 28 de Octubre de 1928
en el Teatro Circo de Zaragoza
No me importa que me encierren
Canta:Coro y solistas
CORO - Del afuego venimos
tos retozando,
dale, neño, al pandero,
sigue soplando,
que hoy convida Juanito
porque es su santo,
y avellanas y sidra
son de su gasto.
TIPLES - Hasta que amanezca
bailaremos sin cesar,
pero si non bebo
non me riñas,
La-la-la...
HOMBRES - Hasta que amanezca
beberemos sin cesar,
y mientras bailas
venga sidra.
La-la-la...
TIPLES - Pero yo prefiero
que me hables de amor
y que me demuestres tu cariño.
HOMBRES - Aunque tú prefieras
que yo te hable de amor,
yo estoy más contento con el vino.
CORO - Los rapaces hoy
brindarán por Juan.
JUAN - No impórtame que me encierren
en la cárcel del amor
CORO - Tamboriru-riru, etc.,
tamboriru-rón.
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martes, 27 de octubre de 2015

Pablo Luna

Nace Pablo Luna en Alhama de Aragón, el 21 de Mayo de 1879, inicia sus estudios musicales en Zaragoza y pronto destaca como violinista y director de orquesta. Gracias a Chapí obtuvo un puesto de director suplente en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, donde se familiarizó con la mayoría de las zarzuelas del repertorio de aquel tiempo, lo que le llevó a intentar abrirse camino con sus propias obras.
Su primera obra en este género fue Lolilla, la Petenera (1903), pero su primer éxito verdadero no llegó hasta cinco años más tarde, cuando estrenó Musetta en Madrid.
Su triunfo definitivo y el que supuso su consagración fue Molinos de viento, estrenada en el Teatro Cervantes de Sevilla en 1910 y representada también poco después en el Eslava de Madrid
Obras posteriores de Luna fueron, entre otras de menor éxito, Los cadetes de la reina (1913), El asombro de Damasco (1916) y El niño judío (1918).
Su carrera continuó con Los calabreses (1918),  Benamor (1923), La pastorela (1926), La manola del Portillo, La pícara molinera y La chula de Pontevedra, estrenadas las tres en 1928.
En la década de 1930 su producción tuvo menos hondura, aunque destacó algún título como La moza vieja (1931).
La Guerra Civil de 1936-39 supuso la continuación de este bache, pero al terminar la contienda Luna se presentó de nuevo en la palestra con nuevos ánimos y un  título de éxito: Las calatravas (1941).
Una dolencia rápida le causó la muerte en Madrid, el 28 de Enero de 1942

Pablo Sorozábal

Nació en San Sebastián el 18 de octubre de 1897 en el seno de una humilde familia procedente del medio rural vasco que se estableció en San Sebastián pocos años antes de nacer Pablo. A muy corta edad entra en el Conservatorio donde cursó estudios de solfeo, violín y piano. Por entonces se ganó la vida tocando en cines, cafés y fiestas. Posteriormente entró en el Orfeón Donostiarra donde prosiguió su formación.
Con 17 años obtuvo una plaza de violinista en la Orquesta del Gran Casino de San Sebastián y en 1918 tocó en la Orquesta Filarmónica en Madrid.
Viajó a Leipzig, donde completó su formación con Hans Sitt, violín, y Stephan Vireh, composición, alternando sus clases con trabajos como músico de café y cervecerías. Allí compuso Katiuska, estrenada en Barcelona en 1931 y La Guitarra de Fígaro, opereta estrenada en Bilbao en ese mismo año.
En el año 1932 regresó a España y trabajó como director de la Orquesta Filarmónica para pasar a titular de la Banda Municipal de Madrid en 1936.
En 1933 estrena Adiós a la Bohemia, con texto de Pío Baroja y en 1934 estrena El Alguacil Rebolledo y Sol en la Cumbre. En ese mismo año se estrena en el Teatro Fuencarral su más popular sainete, La del Manojo de Rosas.
En 1935 aparece su opereta No me Olvides con texto de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw, con quienes colaboró para La Tabernera del Puerto (Barcelona, 1936), Cuidado con la Pintura y La Rosario o La Rambla a Fines de Siglo (1941).
En 1942 estrenó Black, el Payaso y Don Manolito.
En 1945 se estrenó La Eterna Canción, zarzuela de innegables valores. Otras obras suyas fueron Los Burladores (1948), San Antonio de la Florida (1953), La Isla de las Perlas, Las de Caín, Entre Sevilla y Triana, y Pan y Toros.
Además ha escrito obra sinfónica y de cámara: Capricho Español, Suite Vasca, Txistulariak, etc. Con un estílo ecléctico, recibe influencias que van desde Debussy y Puccini a Walton y el musical de Hollywood.
Falleció el 26 de diciembre de 1988.

Estreno de "Don Gil de Alcalá"

Don Gil de Alcalá


Opera cómica en tres actos
Letra y música: Manuel Penella.
Estreno: Teatro Novedades.
Barcelona:   27 de octubre de 1932

Brindis de Carrasquilla
Canta: Antonio Campó
Caballeros - ¡Muy bien, Niña Estrella!
Damas - ¡Lo hicisteis muy bien!
Don Diego - Con ella, es delicioso el Madrigal.
Don Gil - Fue la maestra de los dos.
Niña Estrella - Callad, callad, por Dios.
Carrasquilla - Pero ¿es cierto que tenéis jerez?
Gobernador - ¡Del año veintiuno!
Carrasquilla - Y ¿pa cuándo lo dejáis, señor?
Gobernador - ¡Sargento, sois un tuno!
Carrasquilla - Un castizo nada más,
y andaluz como no hay tres,
y ande haya una botella
de lo fino, servidor,
s’arma la calé.
Gobernador - Amigos, voy a obsequiaros
con un vinillo de España,
pero, antes quiero anunciaros
el premio que, por su hazaña
estos bravos obtendrán.
Mañana en mis jardines
y en presencia del Virrey,
la Gran Cruz de Nueva España,
en su pecho yo pondré.
Don Gil - Tal premio no merezco.
Carrasquilla - El asunto se complica.
Don Diego - Vino de la vieja España
que en Nueva España hoy bebemos.
Don Gil - Por ella todos brindemos.
Carrasquilla - Si pué ser, yo brindaré.
Gobernador - ¡Brindad!
Carrasquilla - Que el brindis d’un Sevillano,
por fuerza ha de ser de olé.
¡Jerez! Este es el vinillo de la tierra mía,
y éste es el jerez. ¡Olé ya! ¡Eso es!
Cuando me lo siento dentro de las venas,
ya no hay quien se ponga delante de mí,
¡Olé ya! ¡Porque sí!
Me arranco por fandanguillos,
por seguiriyas y soleares,
que ande suene una guitarra
ya no hay más penas ni más pesares,
¡y eso es el jerez!
Todos - ¡Jerez! Este es el vinillo de la tierra mía,
este es el jerez.
Carrasquilla - Qué bien que sabe este vino
bebiéndolo en tierra extraña,
que estando lejos de España,
es como s’aprende a quererla mejor.
Vino que nos pide amores y cantares,
pero algunas veces también pide guerra,
y ¡este es el vinillo que nació en mi tierra!
Todos - ¡Ah! ¡Jerez! Este es el vinillo de la tierra mía,
¡este es el jerez! ¡Ah! ¡Que viva el jerez!
Carrasquilla - ¡Viva España!
Todos - ¡Viva!
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lunes, 26 de octubre de 2015

Estreno de "La del Soto del Parral"

La del Soto del Parral
Zarzuela en dos actos y tres cuadros, en prosa.
Música de Soutullo y Vert.
Libreto de Luís Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño
Estrenada el 26 de Octubre de 1927,
 en el Teatro de La Latina.
Romanza de Germán
Luis Sagi Vela
Germán - Quiero
desterrar de tu pecho el temor
quiero
que tu fe vuelva a mi;
quiero
que me miren tus ojos;
quiero
con tu amor ser feliz.
Dame
como el sol a la mies, tu calor.
Dame
tus caricias, mi bien.
Besos
calmarán mi amargura.
Besos .
De tus labios, mujer.
Mi alegre vivir
no puedo olvidar;
ni aquella paz que gocé.
Mi tiempo feliz…
ya no ha de volver
ni el bienestar que perdí.
Por siempre se fue la luz de
la vida toda [mi ilusión,
que alienta mi pasión.
Vivo
dominando mi pena;
siento
la esperanza perder.
Lloraré mi amargura
en tus brazos, mujer.
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Estreno de "San Antonio de la Florida"

San Antonio de la Florida
Zarzuela cómica
En un acto y dos cuadros, en prosa
Música de Isaac Albéniz
Libreto de Eusebio Sierra
Estrenada en el Teatro Apolo de Madrid el 26 de Octubre de 1894
Escena inicial
Solistas y coro
Orquesta de la Comunidad de Madrid
Coro Venimos de la orilla
del Manzanares,
y allí quedan las penas
y los pesares;
que todavía,
ver como corre el agua
nos da alegría.
Estuve en San Antonio,
y el santo quiso
enseñarme las puertas
del Paraíso,
que me dió sueño,
y, soñando, los ojos
vi de mi dueño.
¡Misterio seductor
del amor!
Gabriel. Callad un instante
y haré la señal,
á ver si mi Rosa
se puede asomar.
¡Callad!
Coro ¡Callad!
Toca más fuerte,
que no te oyó.
Gabriel. O estará en casa
doña Ascensión.
Coro Tras de los vidrios
gente se ve.
Gabriel. Pues las señoras
deben de ser.
Coro Echa unas coplas.
Gabriel. Es lo mejor,
y allá que rabie
doña Ascensión.
Mañana Rosa
va á ser mi esposa,
¿qué temo ya?
Si yo la quiero,
del mundo entero
se burlará.
Coro , ¡A cantar!
Gabriel. Sal, morena de mis ojos,
que espera aquí
quien, temiendo tus enojos,
muere por tí.
Ni en la dicha que me espera
quiero creer,
mientras no torne, hechicera,
tu rostro á ver.
Coro Sal, niña hermosa,
sal al balcón,
que aquí te espera
tu dulce amor;
y el pobrecito
se va á morir
si tiene que irse
sin verte á tí.
(Hablado)
Gabriel. Nada, no sale; sin duda no está en casa.
Majo 1.° Pues vámonos entonces.
Gabriel. No, yo no me voy; esperaré á que vuelva:
tengo que hablar con ella de algunas cosillas
referentes á la boda.
Maja 1. ¿Será, al fin, madrina la señorita Irene?
Gabriel. ¡Vaya! La dificultad estaba en que su madre se lo dejara ser, y ya nos dijo anoche
doña Ascensión que sí, que la deja.
Maja 1.Pues que sea enhorabuena, y hasta luego.
Gabriel. Sí; hasta luego, que pronto iré para allá.
Coro.(Haciendo mutis.)
Venimos de la orilla
del Manzanares, etc.
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domingo, 25 de octubre de 2015

José María Usandizaga

José María Usandizaga Soraluce nació en San Sebastián. Guipúzcoa el 31 de marzo de 1887. Pronto demostró una sólida e inquebrantable vocación que llevó a sus progenitores a permitirle iniciar sus estudios musicales pese a las inevitables primeras reticencias. Así, a los nueve años, Usandizaga empezaba tales estudios con los profesores del Conservatorio de su ciudad natal y en seguida destacó entre sus condiscípulos. Más tarde emprendió viaje a París para perfeccionar sus conocimientos en la Schola Cantorum, entonces uno de los centros pedagógicamente más interesantes de Europa. Esta estancia en París se prolongó de 1904 a 1906.
Transcurrido este período de su formación musical, Usandizaga regresó a San Sebastián. Atraído con especial vigor por el teatro musical, escribió la ópera vasca en tres actos “Mendi Mendiyan” y logró estrenarla en Bilbao en 1910 (bastante más tarde, en 1945, fue puesta en escena en el Gran Teatro del Liceo, de Barcelona).
Poco después de este primer hito en su carrera musical, Usandizaga eligió como tema de su siguiente trabajo escénico el drama “Saltimbanquis”, del conocido autor teatral Gregorio Martínez Sierra, obra que formaba parte del conjunto publicado entonces con el título de “Teatro de ensueño”. Con tal motivo conoció al escritor y su esposa, quien en sus memorias (Gregorio y yo, México, 1953) nos describe al compositor, entonces ya marcado por la enfermedad que lo llevaría prematuramente a la tumba. Cuando lo conocieron, narra la escritora: “tenía veinticuatro años, pero representaba mucha menos edad. Era pequeño, desmedrado, enfermizo y cojeaba levemente. Tuberculoso desde la infancia, sólo el solícito cuidado maternal lograba ir conservándole la vida. Era su espíritu infantil como su cuerpo: había vivido aislado del mundo como dentro de un fanal hecho de cariño y admiración, porque la familia, contra lo que acostumbra a suceder, se había dado cuenta inmediatamente de la llama genial que ardía dentro de la carne enferma. Su madre, pianista distinguida, habla sido su primera maestra de música y su descubridora”.
Llegado a un acuerdo con el escritor y con un empresario madrileño para la escenificación de la obra, Usandizaga se puso a trabajar en la partitura de la zarzuela que, abandonando el nombre original de “Saltimbanquis”, se conoce con el de “Las golondrinas”. Maria Martinez Sierra describe el proceso de composición diciendo que "al referirse a su trabajo, no es posible hablar de vocación, sino de encarnación. Era, en realidad, la música encarnada... Al volver a casa después de algún ensayo, antes de quitarse sombrero ni abrigo, se precipitaba al piano y en pie probaba en las teclas la idea, la modificación, la variante que en la calle acababa de ocurrírsele. ¡Cómo tocaba! Era el mismo demonio. Tomaba una frase musical, un tema, propios o ajenos, y hacía de ellos lo que se le antojaba, en serio, en broma, apasionadamente, románticamente, con lentitud, con vértigo, en caricatura...".
Terminada finalmente la zarzuela “Las golondrinas”, se estrenó en Madrid, en el Teatro Price, el 5 de febrero de 1914 con un éxito tal que cimentó definitivamente la fama del compositor. Pero en los últimos meses su salud se había ido debilitando y tuvo que volver a San Sebastián, donde falleció el 6 de octubre de 1915, dejando inconclusa su tercera obra escénica, titulada “La llama”.
Su hermano, Ramón Usandizaga, terminó “La llama” y presentó tal obra póstuma en el Teatro Lirico de Madrid a fines de 1915. Posteriormente, emprendió también la reforma de “Las golondrinas” para convertirla en ópera, componiendo los fragmentos que por ser de diálogo carecían de música en la partitura original.
En la actualidad estas obras escénicas son las principales bases de la popularidad de Usandizaga, pero también dejó obras para piano, órgano, violín, etc., además de piezas instrumentales (entre las cuales se halla un conocido “Cuarteto sobre temas vascos”, la fantasía para orquesta “Melina”, etc., así como obras corales, como su “Rapsodia vasco-francesa”. También dejó algunas obras de música religiosa.

Amadeo Vives

Compositor español nacido en Collbató (Barcelona), cerca de la montaña de Montserrat, el 18 de noviembre de 1871 y fallecido en Madrid el 2 de diciembre de 1932, siendo después sus restos trasladados a Barcelona. Inició sus estudios musicales con un hermano suyo y en Barcelona estudió armonía y composición con José Ribera.
Se trasladó a Madrid para dirigir la banda de un asilo y después regresó a Barcelona, donde ocupó el cargo de maestro de capilla de las Religiosas de Loreto.
En 1891 colaboró con Luis Millet en la fundación del Orfeó Catalá, para el cual armonizó canciones populares catalanas y compuso algunas originales de excepcional inspiración, como L'emigrant. Ferviente admirador de Beethoven, a los catorce años había compuesto ya varias Sonatas.
En 1895 inició su carrera de compositor lírico con la ópera Arthus, que se estrenó con éxito en el Teatro Novedades de Barcelona. Poco después se trasladó a Madrid, donde florecía el llamado género chico de la zarzuela y estrenó La primera del barrio. En 1899 estrenó en el Teatro Price, de Madrid, Don Lucas del Cigarral con rotundo éxito, lo que le valió un súbito prestigio que se reafirmó al año siguiente con el estreno de La balada de la luz. A partir de este momento, los éxitos se sucedieron sin interrupción y su fama y popularidad llegaron a lo más alto En 1903 estrenó Bohemios, joya de la zarzuela española que se ha representado millares de veces. Maruxa, ópera en dos actos de ambiente gallego, estrenada en el Teatro Novedades, de Barcelona, en 1913, es otra maravilla de inspiración que alcanzó uno de los éxitos más delirantes que registra la historia del teatro lírico español. En 1905 colaboró con Gerónimo Giménez en la composición de La Gatita Blanca. Balada de Carnaval, estrenada en 1919, es asimismo una ópera deliciosa en dos actos. En 1923, el estreno de Doña Francisquita le situó definitivamente como el más inspirado y noble creador de nuestra lírica; fue otro éxito memorable.
En 1927 estrenó La villana, obra en la que se observa un viraje hacia una técnica más severa pero tal vez menos emotiva. El estreno de su última obra El talismán estaba señalado en Madrid para el día en que falleció y hubo de ser aplazado.
Durante algún tiempo residió en América y de regreso a España fijó su residencia en Barcelona, si bien pasaba largas temporadas en Madrid. Además de la ópera y la zarzuela cultivó otros géneros. como el lied, con sus Canciones epigramáticas; canciones corales, entre las que destaca la suite coral Follies i paisatges, en cinco partes, estrenada por el Orfeó Catala en 1928, y varias inspiradas sardanas para cobla. También compuso la suite Somnis, para orquesta, que consta de cuatro partes, varias piezas para cuarteto de cuerda, piezas para piano, canciones y algunas producciones de música religiosa.
Dignificó la zarzuela que se hallaba en decadencia y enriqueció el acervo de la ópera española, y como literato no sólo escribió crónicas que fueron muy comentadas y dio conferencias muy interesantes, como la titulada L'entusiasme és la sal de l'anima, sino que escribió un drama titulado Io no sabia que el món era aixi, que alcanzó gran éxito. Su cultura. su talento y su laboriosidad constituyen una fuerte y noble personalidad que dejó profunda huella en la vida musical española.
Durante algún tiempo fue catedrático de Composición en el Conservatorio de Madrid.
Además de las óperas y zarzuelas ya citadas compuso otras en gran número, entre las cuales cabe citar, como de mayor éxito: Euda d'Uriach, Colomba, Lola Montes, El tesoro, El señor Pandolfo, Doloretes, Juegos malabares, Episodios nacionales, La veda del amor, La rabalera, La generala, Trianerías y Los flamencos. Algunas de sus obras se inspiraron en textos de grandes autores literarios: así Arthus, de Walter Scott; Les monges de Sant Aimant, de Guimerá; Don Lucas del Cigarral, de Rojas; Colomba, de Merimée; El abanico (inacabada), de Goldoni, en versión de Eduardo Marquina, y Doña Francisquita, de Romero y Fernández Shaw, inspirada en La discreta enamorada, de Lope de Vega.
La obra de Vives se caracteriza por una fresca y fácil inspiración melódica, nunca vulgar, siempre elegante y noble e impregnada de espíritu español, tan pronto andaluz, como castellano, catalán o gallego; por una armonización rica y luminosa; por una orquestación robusta y transparente, de magistral estructura, y por un lirismo que tiene la fragancia de lo popular, maravillosamente mezclada con la distinción de lo elaborado y lo selecto. Vives no se adscribió a ninguna escuela ni estilo, sino que cultivó el suyo propio y con sus obras intensamente emotivas se aseguró un puesto entre los inmortales.

sábado, 24 de octubre de 2015

Hipólito Lázaro

El tenor Hipólito Lázaro nació en Barcelona el 13 de Septiembre de 1887.
Sus estudios musicales fueron dispersos con mucho de autodidacta, ya que al pertenecer a una familia humilde, no podía pagarse las clases de canto y hubo de trabajar en pequeños empleos, para poder ahorrar algún dinero con el que pagar a aquellos profesores cuyos honorarios estuviesen a la altura de sus escasos ingresos económicos.
Su debut tuvo lugar en el Teatro Novedades de Barcelona con La Favorita en 1910. Si bien se puede fijar este año como su comienzo profesional y el de su primer gran éxito, él mismo se dió cuenta de que debía perfeccionar su técnica, por lo que decidió trasladarse a Milán para poder aprender canto. Como los problemas económicos persistiesen, tuvo que compaginar su aprendizaje con pequeños papeles en algunas obras musicales que le permitían sobrevivir. Para ello utilizará el pseudónimo de Antonio Manuele, con el fin de alejar su verdadero nombre artístico de una dedicación a un tipo de música que en muchos casos no se acercaba a la lírica.

En 1913 fué escuchado por el compositor Mascagni, quien le propuso estrenar en la Scala de Milán en la temporada siguiente el papel de Ugo en Parisina, del propio Mascagni. Esta fué la llave que le abrió la puerta de otros teatros europeos. De esta manera debutó en el Liceo de Barcelona con Rigoletto en 1914, que lo catapultó a diferentes capitales europeas (Roma, París, Londres) hasta llegar al Metropolitan de Nueva York en 1918 donde permaneció durante dos años. 
De regreso a España en 1922 para estrenar en el Teatro Real de Madrid, se encontró con un público predispuesto, hasta tal punto que con el tiempo se formaría una afición de “lazaristas” en oposición a los “fletistas” seguidores de Miguel Fleta, rivalidad que el tenor mantuvo también en el plano personal. El éxito continuó y realizó giras por diversos lugares, sobre todo por América, especialmente en La Habana, en donde fijó una residencia semi-permanente.
Llegados a la década de los cuarenta, las actuaciones públicas del tenor son escasísimas, (de hecho, en teoría, se despide de la escena en el Metropolitan en 1940) tan sólo se dejará ver en ocasiones especiales sobre todo en España cuya afición le aclama. Es en esta época en donde Lázaro escribirá alguno de sus libros como sus Memorias y Mi método para el canto (1947), obra de carácter didáctico destinada a enseñar a las nuevas generaciones de tenores. En 1950 la Revolución cubana confiscó todas sus propiedades por lo que se vió obligado a regresar a España de manera definitiva. Por motivos económicos, ya que no podía volver a la escena debido a la edad, abrió una academia de canto en Barcelona, en donde comenzó a impartir clases a un nutrido grupo de alumnos.
Durante la década de los sesenta y setenta permaneció totalmente retirado de cualquier actividad pública, falleciendo en su casa de Barcelona el 17 de mayo de 1974. 

Las características de la voz de Hipólito Lázaro, en opinión de sus contemporáneos, eran las de poseer una voz excepcionalmente extensa y ricamente timbrada de metal y temple únicos que llegaban hasta los últimos rincones de los teatros. Eran famosos sus agudos, calificados de plenos.

viernes, 23 de octubre de 2015

Conchita Panadés

Nació en Manila (Filipinas), el 31 de enero de 1908. Nacida en una familia catalana dedicada al teatro, no tardó en regresar a Barcelona, donde llevó a cabo sus estudios. Debutó como cantante de zarzuela en el Teatro Tívoli, de Barcelona. El éxito le valió emprender una extensa gira artística por América del Sur. A su regreso, se vinculó frecuentemente al tenor Miguel Fleta, con quien formó una pareja operística que actuó con gran frecuencia en los años inmediatos a la Guerra Civil española cantando CARMEN, de Bizet; MARINA, de Arrieta, y otras obras. En 1931 se distinguió extraordinariamente en el estreno de KATIUSKA, de Sorozábal, que tuvo lugar en el Teatro Victoria, de Barcelona. En 1936 estrenó también otra obra maestra de Sorozábal: LA TABERNERA DEL PUERTO. Durante la guerra estuvo vinculada a los espectáculos de ópera y zarzuela del Gran Teatro del Liceo -en esos años llamado Teatro Nacional de Cataluña-, organizados por el Gobierno de la República, en los que cantó, entre otras obras, algunas zarzuelas del repertorio y la ópera EL GIRAVOLT DE MAIG, de Eduardo Toldrá. Durante los años de la posguerra siguió distinguiéndose como intérprete y con su participación se estrenaron LA ZAPATERITA, de Alonso, y LA CARAMBA, de Moreno Torroba, siempre con un gran éxito de crítica y público. Grabó ambas zarzuelas completas en discos de 78 r.p.m., y también la versión completa de MANUELITA ROSAS, también del maestro Alonso.
Conservó sus excelentes cualidades vocales hasta el umbral de los años setenta. Falleció en Barcelona en 1981.

(Datos y foto de Teatro Lírico Español)

Enrique de la Vara

Nació en Chinchón el 21 de mayo de 1911 y estudió canto en Madrid, con Eladio Chao. Debutó como barítono en el año 1930.
Alternó ópera y zarzuela, pero la primera constituyó su más clara ambición.
Muy activo en España durante la segunda mitad de los años cuarenta, cantó obras variopintas como Barbero, Rigoletto o Madama Butterfly.
En el año 1950 le fue concedida la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Contratado para actuar en Puerto Rico, visitó varios países de Hispanoamérica y fijó su residencia en Venezuela donde siguió actuando en conciertos y en televisión.
Hombre polifacético, se dedicó también a la pintura y a la enseñanza musical, siendo un enamorado de su pueblo, que en el año 1951 le concedió el título de "hijo predilecto".
Con Ataúlfo Argenta grabó el Antonio de una espléndida Maruxa (en el año 1954; en esa Maruxa están presentes también Manuel Ausensi y una joven de 25 años, llamada Pilar Lorengar).

Estreno de "Catalina"

Catalina
Zarzuela en tres actos
Música: Joaquín Gaztambide
Libreto: Luis Olona
Estrenada en el Teatro Circo de Madrid
el 23 de octubre de 1854
Pasó la noche
Canta: soprano
Berta. Pasó la noche
y el alma mía
nacer vé triste
la luz del día.
Mi dulce bien
no vuelve, no.
Para siempre, ay de mí
perdí mi amor.
Ah, ah, ah, ah,
ah, ah, ah, ah,
para siempre, ay de mí!
perdí mi amor!
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jueves, 22 de octubre de 2015

Luisa Vela

Luisa Vela, nacida en Tuéjar (Valencia, España) el 17 de abril de 1884, fue una de las grandes soprano de la primera parte del Siglo XX. Figura destacada en la zarzuela, heredó de sus progenitores la pasión por la música, al igual que sus dos hermanos, siendo el mayor un buen cantante amateur y el menor un famoso concertista de violín reconocido internacionalmente.
Su padre, prestigioso cirujano, y su madre, mujer de preciosa voz, se trasladaron a Crevillente (Alicante), motivo por el que muchos han tomado a Luisa nativa de esa localidad. En un principio se resistieron a que Luisa siguiera la vocación teatral, pero al ver cómo sus hijos progresaban en la música, el padre decidió facilitar su formación trasladándose de nuevo a Valencia en 1893.
Luisa Vela estudió música y canto en el conservatorio de Valencia, bajo la batuta del maestro Luis Torregrosa. Con 16 años se presentó al público con la zarzuela Jugar con Fuego, causando gran admiración. Debido al gran éxito se incorporó a la Compañía Lírica del barítono catalán Emilio Sagi Barba, con el que años más tarde contrajo matrimonio.

Jesús Gaviria

Jesús Gaviria Nació en San Sebastián, el 6 de enero de 1892. A los diecisiete años tenía la voz formada y casualmente le escuchó Usandizaga que se la apreció y le recomendó el ingreso en el Orfeón Donostiarra, donde su director, Esnaola, lo incluyó en la cuerda de tenores.
Se trasladó a Madrid y fue corista del teatro de la Zarzuela.
De 1923 a 1928 realizó giras por Italia, Brasil, Méjico, Bolivia, Uruguay, Argentina y Estados Unidos. En 1928 y 1929 actuó en el teatro Victoria Eugenia de San Sebastián y en el Liceo de Barcelona, coincidiendo con la Exposición Internacional. Nuevos contratos le llevan a Perú y Chile. En 1932 debuta en la Scala de Milán, y a continuación se deja oír en el San Carlos, de Nápoles; "Fenice", de Venecia; en la Opera, de Berlín; de la Moneda, de Bruselas; en las óperas de Boston, Chicago, Filadelfia...
En 1934 cantó en San Sebastián Mendi-Mendiyan, de Usandizaga, con el Orfeón Donostiarra.
El 20 de enero de 1975 le fue impuesta la medalla de Honor de la ciudad de San Sebastián.
Falleció en San Sebastián-Donostia, el 8 de marzo de 1975; a los 83 años.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Emilio Arrieta

Nació el 21 de octubre de 1823 en Puente la Reina (Navarra). Huérfano desde muy joven, estudia en Madrid y posteriormente en Milán con el maestro Vaccai. 
En 1845 en colaboración con el libretista Temistocle Solera, compuso y estrenó su primera ópera, Ildegonda con relativo éxito. 
En 1846 regresa a España y es nombrado profesor de canto de la reina Isabel II. 
En 1857 fue profesor de composición del Conservatorio de Madrid y al morir Hilarión Eslava, director del mismo. 
En su obra destaca su afinidad al italianismo. Entre sus obras destacan: El Dominó azul, El Grumete y Marina, estrenada en 1855. 
Falleció en Madrid el 11 de febrero de 1894.

martes, 20 de octubre de 2015

Matilde Vázquez

Matilde Vazquez nació en Cambados (Galicia) el 27 de Marzo de 1905.
Comenzó a triunfar con La mujer chic y La deseada en el Teatro Martín y Las Castigadoras como chica de conjunto de Celia Gámez. Después pasa al Teatro Reina Victoria con la Bayadera y más tarde se pasó a la zarzuela,y estrenó Los claveles del maestro José Serrano, y Paca la telefonista (1930) de Jacinto Guerrero. Cantó en la película Doña Francisquita al lado de Miguel Fleta bordando su papel de Aurora la Beltrana.
Durante la guerra civil actuó en el Teatro Pardiñas de Madrid representando Luisa Fernanda, Gigantes y cabezudos y más tarde Sol de libertad.
Formó después una compañía de zarzuela en la posguerra con Pedro Terol y estrenaron Alhambra en Alcalá de Henares.
Sigue con él muchos años hasta la crisis del género en los años cincuenta que como otros grandes artistas se retiraron de la escena.
Falleció en Madrid el 23 de abril de 1992.

(Datos de Wikipedia, Foto de "Amantes de la Zarzuela")

Cora Raga

La mezzosoprano Cora Muñoz Raga nació en Vilamarxant (Valencia) el 9 de Enero de 1893.
A los tres años (1896) se traslada con sus padres a la capital valenciana y empieza a estudiar música en la iglesia de San Agustín de la mano de Francisco Andrés, después de lo cual marcha a Italia para completar su formación con el maestro Torregnola.
Tras la finalización de los estudios regresa a España en 1922, debutando en 1923 en el Teatro Fuencarral de Madrid con Aida. Esta ópera será escuchada por Amadeo Vives, quien le insta a que se dedique a la zarzuela. Cora Raga acepta, convirtiéndose desde ese momento en una de las mezzos más codiciadas de toda la escena lírica española.
Obras como Maruxa, La calesera, La del soto del parral, La Dolores o Doña Francisquita, fueron sus trabajos más celebrados, hasta tal punto que se ha dicho de la mezzo que nadie ha podido superarlos todavía.
Trabajó siempre en España, saliendo esporádicamente de nuestras fronteras para seguir representando zarzuela en París ya que estuvo adscrita siempre a los teatros madrileños Apolo, Calderón, Victoria y de la Zarzuela.
Tras dos décadas de éxitos y estrenos, los años veinte y los treinta, decide retirarse de la escena en 1940 y vivir en su casa de Barcelona hasta su muerte, acaecida el 4 de Diciembre de 1980.

lunes, 19 de octubre de 2015

Estreno de "Los Calabreses"

Los Calabreses
Opereta en dos actos
Música de Pablo Luna
Libreto de José Jackson Veyán
y Emilio González del Castillo
Estrenada en el Teatro Apolo de Madrid
el 19 de octubre de 1918
Serenata
Marcos Redondo
Beppo - Signorina, signorina
vuestro ha de ser un tesoro
pisareis montones de oro
que para vos robará el capitán.
Y brillantes y rubies
mas que flor la primavera,
entre vuestra cabellera
amoroso prenderá el capitán.
Entre rocas y montañas,
en la inmensa soledad
feliz vivireis y reina sereis
para imponernos la voluntad
y tendreis, señora, un trono
de azucenaq y nardo en flor,
el sol por dosel
y al pié un ruiseñor
que hará de gentil trovador.
Amad al capitán,
no dejeis que muera de pasión.
Sólo vuestros besos lograrán
dominar sus ansias de león.
No le dejeis sufrir,
porque hoy en mi canción
van mis ansias de león.
ENLACE




domingo, 18 de octubre de 2015

Alfredo Kraus

Nació el 24 de noviembre de 1927, en Las Palmas (España) en el seno de en una familia amante de la música que le introdujo en ese mundo. Con cuatro años comenzó sus estudios de piano y, con ocho, entró en el coro infantil de su colegio "Beato Padre Claret". Pasado algún tiempo, recibió nociones de canto de Doña María Suárez Fiol de León, una gran dama de la ciudad que organizaba reuniones musicales y conciertos benéficos. Continuó su formación en su ciudad natal, en Valencia, Barcelona y Milán. Con 17 años cantaba en el Coro de la Filarmónica de Gran Canaria y más tarde, en la Coral Polifónica de Las Palmas, donde siguió desarrollando una actividad artística participando en recitales benéficos. Continuó estudiando con la Sra. Markoff en Barcelona y con el Maestro Andrés en Valencia. Finalmente marchó a Milán y conoció accidentalmente a Mercedes Llopart con quien finalizó sus estudios. Por deseo de su padre estudió tres años de Ingeniería Técnica, pero el cantante siempre tuvo muy claro que su afición era la música.
Quedar como finalista en el Concurso Internacional de Canto de Ginebra le supuso firmar allí mismo su primer contrato profesional, debutando el 17 de enero de 1956 en el Teatro Real de El Cairo, con Rigoletto y Tosca. Su voz, de extenso registro, llega al Mi sobreagudo, lo que le valió grandes triunfos. Fué uno de los mayores exponentes del bel canto y del repertorio francés de los últimos tiempos. 
Después de cantar en el Covent Garden o en el Royal Festival Hall de Londres, en 1960 debutó en La Scala de Milán, donde cinco años más tarde se consagró con La Favorita. Los críticos de entonces subrayaron, que nadie, en ese tiempo, afrontaba el repertorio del 'bel canto' con más distinción que él. De ahí dio el salto a Estados Unidos, actuando en el Metropolitan de Nueva York donde cautivó al público con sus personajes más célebres como el Duque de Mantua de Rigoletto, el Alfredo de La Traviata y su Werher, de Massenet, desde los años sesenta su título más emblemático. Kraus, que compartió escenario con las grandes divas del momento, a lo largo de su dilatada carrera, tuvo el placer de escuchar una de las ovaciones más largas -48 minutos cronometrados- que se recuerda en la historia reciente de la lírica. Gracias a su técnica estuvo trabajando hasta los 71 , conservando muchas de las facultades que le han llevado a ser uno de los mejores tenores de este siglo.
En 1991 se le concedió el Premio príncipe de Asturias.
Fué además un inigualable intérprete de canciones españolas y latinoamericanas como Valencia, Granada, Morucha, Islas Canarias, Siboney, Maitechu mía, Júrame,  y un largo etcétera. Desde hace unos años existe en su tierra natal, Canarias, un concurso internacional de canto que lleva su ilustre nombre.
Falleció el 10 de septiembre de 1999 a causa de una grave enfermedad.

Josefina Meneses

Nació en Ajofrín (Toledo), el 19 de Marzo de 1947 y desde muy joven sintió una fuerte atracción por la música cantada, en especial por por la Zarzuela.
Comenzó sus estudios en el Real Conservatorio de Madrid, completando su carrera de canto Maestro D. Miguel Barrosa. Su carrera artística se desarrolló en el género lírico español , al que dedicó todos sus esfuerzos y por la cual sacrificó un posible desarrollo internacional en otras áreas de la música.
Desde muy joven, con apenas 15 años participó en concursos de canto en la radio y realizó actuaciones con Agrupaciones Líricas, principalmente con La Agrupación Lírica de Amigos de La Zarzuela de Valladolid, adquiriendo una gran experiencia y soltura en la escena.
En el Año 1966, inició sus actuaciones como primera soprano de la Compañía Lírica Titular del Teatro de La Zarzuela de Madrid interpretando diferentes obras como “Molinos de Viento”, “Maravillas”, “El Cantar del Arriero”, “La Parranda”, “Luisa Fernanda”, “El Joven Piloto”, “El Huésped del Sevillano” etc. Esta Compañía la contrata por años completos ininterrumpidos para trabajar en las temporadas de Madrid y Barcelona y realizar actuaciones por toda España.
Grabó para TVE varias obras y partes. Ha participado de forma continuada con las más prestigiosas Compañías de Zarzuela.

sábado, 17 de octubre de 2015

Jesús Guridi

Compositor español nacido en Vitoria el 25 de septiembre de 1886 y fallecido en Madrid el 7 de abril de 1961.
Perteneciente a una familia de músicos, vivió desde su infancia en un ambiente favorable para sus facultades. Estudió en Madrid, Paris y Bruselas. En 1907 se presentó al público en Bilbao dando un concierto con un programa compuesto exclusivamente de obras suyas. 
En 1908 hizo un viaje a Colonia con objeto de trabajar la instrumentación con el profesor Neitzel. Al terminar sus estudios fijó definitivamente su residencia en Bilbao. Su labor al frente de la Sociedad Coral de dicha ciudad y en el Conservatorio Vizcaíno de Música fue muy fructífera. También lo fue como organista. Cultivó preferentemente la improvisación.
En 1904 fue nombrado profesor numerario de la clase de órgano del Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid. Más tarde fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, director honorario de las sociedades corales de Bilbao y de Vitoria y socio honorario de la Sociedad Filarmónica de dicha capital. 
En 1915 el Ayuntamiento de Vitoria le concedió la Medalla de la Ciudad y en 1944 le fue otorgada la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
En mayo de 1956 fue nombrado director del Conservatorio de Madrid. Guridi llegó a ser una de las figuras más destacadas de la moderna escuela española.
Sus principales obras son: Amaya, drama lírico en tres actos y epílogo; Mirentxu, idilio en dos actos; Una aventura de Don Quijote, poema sinfónico; Euzkel-Iturzkizubak (coros y orquesta); las zarzuelas El Caserío, La Meiga, La Cautiva y Mari-Eli; Sinfonía Pirenaica, Diez melodías vascas, etc. Esta última producción fue estrenada, con gran éxito, el 26 de noviembre de 1944 en el Palacio de la Música de Barcelona. Dirigió la orquesta el maestro Jesús Arámbarri. El día 24 de marzo de 1949, se dio una segunda audición de siete de dichas Melodías en el Gran Teatro del Liceo, de dicha ciudad, bajo la batuta del maestro Hans von Benda. La obra de Guridi fue de nuevo acogida con la unánime aprobación del público y de la prensa.
Además de las composiciones citadas, Guridi aportó numerosos cantos populares, para voces solas, para cuarteto vocal, para canto y piano; veintidós canciones del folklore vasco; obras para piano, para canto y piano, para voces y orquestas, para órgano, etc.

Gerónimo Giménez

En el firmamento de la zarzuela la estrella de Gerónimo Giménez es de las fugaces. que aparecen y desaparecen sin dar demasiado tiempo a gozar de ellas a pesar del gran resplandor que en algunos momentos manifiestan.
Nacido en Sevilla el 10 de octubre de 1854, inició los estudios musicales con su padre, pasando muy pronto a Cádiz para, después de perfeccionar sus conocimientos con Salvador Viniegra, ingresar a los doce años de edad en la orquesta del Teatro Principal gaditano como primer violín. Esta precocidad, no ajena al espíritu de la época, le lleva a dirigir a los diecisiete años una compañía de ópera y zarzuela.
Poco después logró una pensión para trasladarse a París, donde consiguió la única plaza vacante en la clase de Delphin Alard, distinguiéndose con un primer premio de armonía y contrapunto. A continuación viajó por Italia y regresó a Madrid, donde en 1885 fue nombrado director de orquesta del Teatro Apolo y, más tarde, del Teatro de la Zarzuela.
En el transcurso de los años 1890 a 1920 sus éxitos fueron tan clamorosos que se hace imprescindible hablar de su obra en cualquier crónica de espectáculos de este período; ello le supuso acceder a la dirección de la Unión Musical Española y actuar en la Sociedad Madrileña de Conciertos, donde interpretó numerosas páginas sinfónicas y de cámara escritas por él.
A diferencia de otros compositores dedicados al género de la zarzuela, Giménez se introdujo en el teatro lírico con un bagaje musical muy elaborado, motivo por el cual su éxito fue tan extraordinario a pesar de escribir sobre unos libretos con frecuencia muy banales. Sólido instrumentador, según palabras de su colaborador Amadeu Vives, Giménez era el músico del garbo por la extraordinaria inspiración melódica de sus partituras.
Entre sus obras más destacadas debemos mencionar la pintoresca y aparatosa zarzuela Trafalgar, estrenada en el Teatro Principal, de Barcelona en 1890, con libreto de Javier de Burgos; La madre del cordero (1892), Los voluntarios (1893), con libreto de Fiacro Iraizoz, estrenada en el Teatro Príncipe Alfonso, de Madrid; De vuelta al Vivero (1895), famosa durante un tiempo por su habanera y, sobre todo, las dos obras gemelas formadas por El baile de Luis Alonso (1896) y La boda de Luis Alonso (1897) con insulsos libretos de Javier de Burgos, sainetes ambos que han sobrevivido gracias a la inspirada música de Giménez. El clamoroso éxito alcanzado por El baile de Luis Alonso dio lugar a un segundo intento y, como excepción a la regla, la segunda parte superó, al menos en lo musical, a la primera. Una fusión de ambas obras, realizada recientemente por la compañía lírica de José Tamayo, ha puesto de relieve el permanente interés de la elegante música de Giménez.
Estos dos sainetes son, junto con La Tempranica (1900), con libreto de Julián Romea, convertida más tarde en ópera por Federico Moreno Torroba, las obras más célebres de Jerónimo Giménez. al margen de sus brillantes colaboraciones con Amadeu Vives, como El húsar de la guardia (1904), sobre un texto de Perrín y Palacios, El arte de ser bonita (hoy olvidada), La gatita blanca (1905), con texto de J. Jackson Veyán y Jacinto Capella y la colaboración de Amadeu Vives, cuyo brillante éxito inicial todavía persiste, y otros títulos ya olvidados. como Los viajes de Gulliver ( 1910).
Como autor independiente siguió estrenando algunas partituras que no lograron permanecer en los repertorios, como Cinematógrafo nacional. estrenada en 1907 en el Teatro Apolo de Madrid, La bella persa y La cortesana de Omán (1920), última aparición importante de Giménez en el mundillo del teatro musical.
A partir de entonces, su declive fue manifiesto e incluso dramático. Abandonado por todos, no logró siquiera obtener una cátedra en el Conservatorio de Madrid, lo que le hubiera permitido mejorar su precaria situación económica.
Murió pobremente en Madrid el 19 de febrero de 1923.

Estreno de "Doña Francisquita"

Doña Francisquita
Comedia lírica en tres actos,
Música de Amadeo Vives.
Libro de Federico Romero
y Guillermo Fernández Shaw.
Estrenada en el Teatro Apolo de Madrid,
el  17 de octubre de 1923.
Canción de la juventud
Canta: Alfredo Kraus
Cardona - Amigos, oídme:
en estos instantes
yo quiero ofrendaros
mis flores fragantes.
Ahí va, con mi alma entera,
mi canción de primavera.
Todos - ¡Cantad!
Cardona - Canto alegre de la juventud
que eres alma del viejo Madrid:
vuela ya
y, en tu volar de pájaro,
pregona nuestro júbilo
por los celestes ámbitos.
Todos - Canto feliz,
tú que puedes volar,
difunde hasta el sol
la dicha de amar.
Contigo quisiera
la primavera
y el amor cantar.
Fernando:- Gozad la primavera
de vuestra vida;
muy juntos gozad.
Las penas ya muy lejos están.
Pero el encanto de aquel momento
en que os jurasteis amor eterno,
nunca, nunca volverá.
Si es igual amor que primavera,
 debéis amaros la vida entera
y eterno así, ¡ah! será vuestro abril.
¡Viva el alma juvenil!
Todos - Canto alegre de la juventud
que eres alma del viejo Madrid:
vuela ya
y, en tu volar de pájaro,
pregona nuestro júbilo
por los celestes ámbitos.
Canto feliz, ¡ah!
tú que puedes volar,
difunde hasta el sol
la dicha de amar.
Y en la primavera
que nos espera
suena sin cesar.
¡Suena tú,
que sabes el amor cantar!
¡Vivan los novios!
¡Viva!
Estudiantes - Cuando un hombre se quiere casar,
si puede ser,
ha de mirar
la gracia de una mujer.
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viernes, 16 de octubre de 2015

Estreno de "Una rubia peligrosa"

Una rubia peligrosa
Opereta cómica moderna en tres actos
Música de Daniel Montorio
Texto de Antonio y Manuel Paso
Estrenada en el Teatro Maravillas de Madrid
el 16 de octubre de 1942
¡No lo quiero!
Cantan: Emilia Aliaga y Gometes
MABEL - ¡No lo quiero!, ¡no lo quiero!, y ¡no lo quiero!
LÁZARO - Mira que es un hombre elegante.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Mira que es millonario.
MABEL - ¡He dicho que no lo quiero!,
¡no lo quiero!, y ¡no lo quiero!
Pues si es verdad que su cariño
habrá de dar a otra mujer,
a su querer yo renunciaré
y su recuerdo de mí
borraré yo para siempre.
LÁZARO - Como no cambie de parecer
estropea mi plan
y me puede reventar.
MABEL - Aunque jure que su amor es verdadero.
¡No lo quiero!
Aunque ponga por testigo al mundo entero.
¡No lo quiero!
Mientras sigan siendo falsas sus promesas.
¡No lo quiero!
Así soy yo...
LÁZARO - ¿Sí?
MABEL - Y cambiaré...
LÁZARO - ¿Eh?
MABEL - Cuando haya un hombre
que me sepa comprender.
LÁZARO - Ese hombre sólo sueña con tus besos.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Y me consta que está loco por tus huesos.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Qué cabezota me resulta.
¿Y qué le digo al otro yo?
Si no le quiere, pues mi papel
va a pegar un bajón,
si se lo cuenta a Mabel...
Ten en cuenta que es el Rey de la Almendrilla.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Que podrá darte carbón sin la cartilla.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Y que fuma a todo pasto Filis Morris.
MABEL - ¡No lo quiero!
Así soy yo.
LÁZARO - ¿Sí?
MABEL - Y cambiaré...
LÁZARO - ¿Eh?
MABEL - Cuando haya un hombre
que me sepa comprender.
LÁZARO - Ten en cuenta que me da mucho dinero.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Que me pones el cocido en el alero...
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Ten en cuenta que no sabes con quién tratas.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Y que tiene muchos sacos de patatas.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - No la ayuden a chillar los caballeros.
MABEL - ¡No lo quiero!
Así soy yo.
LÁZARO - ¿Sí?
MABEL - Y cambiaré...
LÁZARO - ¿Eh?
MABEL - Cuando haya un hombre
que me sepa comprender.
LÁZARO - Ten en cuenta que apalea los millones.
MABEL - ¡No lo quiero!
LÁZARO - Y que tiene en su cartilla diez raciones...
MABEL - ¡No lo quiero!
Y cuando sepa que en su pecho
no existe ya ningún querer,
a su pasión yo me rendiré
y su amor logrará
mi cariño despertar.
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jueves, 15 de octubre de 2015

Federico Caballé

Barítono nacido en 1893, manifestó una afición precoz para la música y el canto. Formó parte de los "Coros de Clavé". Cursó estudios musicales en el Conservatorio Superior Municipal de Barcelona. Debutó en 1919 como segundo barítono y poco después ya triunfaba como "Pablo" en MARUXA.
Rivalizó en el escenario con Emilio Sagi-Barba, incorporando a su repertorio algunas de las obras que habían sido éxitos de éste como EL PÁJARO AZUL, LA DOGARESA y EL DICTADOR. Contrajo matrimonio con la soprano Amparo Saus, que compartía cartel con él.
Falleció repentinamente a los 36 años, en su Barcelona natal, el 6 de octubre de 1929, cuando se encontraba en plena forma.

Miquel Marques

El caso de este compositor (cuyo nombre completo era Pere Miquel Marques), nacido en Palma de Mallorca el 23 de mayo de 1843, es sumamente ilustrativo del desafortunado estado de la música en nuestro país.
Efectivamente. Miquel Marques, que inició su formación en su ciudad natal y la perfeccionó a partir de 1859 en París, donde estudió con François Bazin, regresó a España con un sólido bagaje técnico y, establecido en Madrid, se dio a conocer principalmente como autor de música sinfónica.
Caso único, prácticamente, entre los compositores españoles de su tiempo, escribió cinco extensas sinfonías (1869, 1871, 1876, 1878 y 1880), todas ellas estrenadas con considerable éxito -tras haber superado las trabas con que tropezó su primer intento-, lo que resulta aún más excepcional. Y sin embargo, pasaron luego los años y estas obras, capaces sin duda, sino de suscitar la emoción y el entusiasmo con que fueron recibidas, al menos de merecer un nuevo examen por parte de nuestras generaciones yacen en el más completo de los olvidos y sólo nos son conocidas por la extensa referencia, el análisis detallado y los encendidos elogios que de ellas hizo Antonio Peña y Goñi en su obra La ópera española y la música dramática en España en el siglo XIX.
Miquel Marques ya pudo percibir este desvío de público y crítica hacia sus considerables producciones en vida, y es probablemente por esta razón por la que acabó abandonando su carrera como sinfonista y dedicó, en cambio, mayor atención a la composición de obras teatrales. En este terreno se había ya destacado en el año 1872 con la obra titulada Justos por pecadores, zarzuela que fue bien acogida, pero fue a partir de 1878 cuando verdaderamente entró en el nuevo género, logrando muy pronto un éxito notable con El anillo de hierro (1878), la única de sus zarzuelas que ha conservado un puesto en el repertorio habitual. No dejaron de observar sus contemporáneos que el preludio del segundo acto de esta obra ofrecía un tema muy similar al del aria Che faró senza Euridice, de la ópera Orfeo, de Gluck.
Al anillo de hierro, cuya obertura fue pieza obligada de conciertos sinfónicos y también en su adaptación para banda, siguieron otras producciones teatrales de menor fortuna, como El motín de Aranjuez, El diamante rosa, Florinda, La hoja de parra, etc. Finalmente en 1884 logró un nuevo y sonoro éxito con El reloj de Lucerna, sobre un texto de Marcos Zapata basado en episodios de la lucha por la independencia de Suiza. Merece recordarse también El plato del día (1889).
Finalmente obtuvo aún otro sonoro éxito con El monaguillo (1891), zarzuela cuyos ecos musicales aún no se han apagado del todo. Después de ésta produjo todavía algunos títulos más, que no añadieron ningún hito a su hoy casi olvidada biografía.
En otro orden de cosas, también se dedicó Miquel Marques a escribir obras de carácter didáctico, como un Pequeño método de violín, y fue también inspector de las escuelas especiales de música de Madrid, y profesor de canto en un establecimiento benéfico para niños abandonados.
Tras residir largos años en Madrid al jubilarse se retiró a su ciudad natal, donde falleció el 25 de febrero de 1918.